Karol Olszewski: el primero en licuar el aire en el mundo - pierwszy na świecie skroplił powietrze

Opracowanie: dr Alicja Rafalska-Łasocha

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Redacción: doctora Alicja Rafalska-Łasocha

Origen y educación de Karol Olszewski

Karol Stanisław Olszewski nació el 29 de enero de 1846 en Broniszów, cerca de Ropczyce, en la turbulenta época del inicio de la masacre de Galitzia, durante la cual su padre, Jan Olszewski, perdió la vida (20 de febrero de 1846). Por lo tanto, Karol y su hermana Helena fueron criados por su madre, Anna Olszewska, de soltera Zwolińska.

El joven Olszewski asistió a la escuela secundaria en Nowy Sącz. Cuando estalló el levantamiento de enero, fue a Cracovia para unirse a las tropas insurgentes. Durante su formación militar, fue detenido y encarcelado en la prisión de San Miguel (actualmente el museo arqueológico en la calle Senacka 3). Tras salir de la prisión, volvió a la escuela, pero continuó sus estudios en Tarnów.

El 16 de octubre de 1866 Karol Olszewski empezó los estudios de química en la Facultad de Filosofía en la Universidad Jaguelónica. Debe su carrera académica al profesor Emilian Czyrniask, quien no tardó en reconocer el gran potencial intelectual de este joven dotado, pero no muy rico, y en 1869 le ofreció ayuda económica y el puesto de demostrador en la fábrica de productos químicos ubicada en la calle św. Anny 123 (actualmente św. Anny 6). Fue allí donde Olszewski emprendió sus primeros trabajos sobre la licuefacción de gases y aprendió las técnicas para obtener bajas temperaturas.

Tras licenciarse en la Universidad Jaguelónica, Olszewski fue a Heidelberg y estudió bajo la dirección de eminentes académicos: Bunsen i Kirchoff. Allí, en 1872, obtuvo el título de Doctor en Filosofía sobre la base de una tesis publicada anteriormente en Cracovia titulada «La distribución química de las aguas de pozo y de río de Cracovia». A su regreso de Heidelberg, convalidó el doctorado y obtuvo la habilitación en 1873. En 1876 doctor Olszewski fue nombrado profesor asociado, sin sueldo de catedrático y sin cátedra, pero con la obligación de dar clases de química analítica. Fue cuando empezó a trabajar en el Collegium Chemicum de la Universidad Jaguelónica ubicado en la calle Jagiellońska 22 (actualmente la calle Olszewskiego 2). El ámbito de investigación llevada a cabo por el profesor Olszewski fue muy extenso. Continuó con los análisis químicos de aguas, pero también se interesó por los estudios toxicológicos (fue autor forense), y se interesó por las cuestiones electroquímicas. Colaboró con varios físicos y, gracias a sus conocimientos técnicos, fue él quien inició nuevas e ingeniosas soluciones cuando los aparatos empleados causaban problemas.

Estudios científicos

A mediados del siglo XIX, en el campo de la investigación fisicoquímica a baja temperatura, se consideraba que había gases que no podían licuarse. Si bien es cierto que Antoine Lavoisier anunció en 1789 que cualquier gas podía licuarse, y que Michael Faraday licuó muchos de los gases conocidos en la época, lamentablemente no fue posible (trabajos de Andrews, Natterer y Berthelot) licuar el nitrógeno, el oxígeno, el hidrógeno, el metano, el monóxido de carbono y el óxido nitroso. Por lo tanto, se consideró que estos gases son permanentes (perfectos) y no pueden ser llevados al estado líquido enfriándolos mientras se aumenta la presión. Aunque Louis Cailletet, en París, y Raoul Pictet, en Ginebra, obtuvieron una niebla de oxígeno licuado (1877), no consiguieron obtener oxígeno líquido.

En 1882 llegó de Paris a Cracovia el profesor Zygmunt Florenty Wróblewski (1845–1888), quien ocupó la catedra de Física en la Universidad Jaguelónica. Tenía experiencia en trabajos de investigación en varios laboratorios europeos magníficamente organizados y bien equipados. Por aquel entonces, el modesto estudio de física estaba situado en la calle św. Anny 123. A pesar de que el gobierno austriaco limitó los fondos destinados a la universidad provincial de Cracovia, Wróblewski confió en que podría mejorar significativamente la capacidad de investigación del Departamento de Física de la Universidad Jaguelónica, y persistió en sus esfuerzos. Trajo de París una bomba Cailletet que había comprado allí y pensaba emprender una investigación sobre la licuefacción de gases. En febrero de 1883, tras conocer a Olszewski y saber de su experiencia en el campo, elaboró un plan para trabajar juntos en los problemas de la licuefacción de gases, incluidos los gases permanentes. El objetivo de los investigadores consistía en obtener nitrógeno, oxígeno y monóxido de carbono líquidos.

Tras aplicar ligeras modificaciones al conjunto de aparatos utilizados y analizar los experimentos anteriores de licuefacción de gases que otros científicos habían llevado a cabo en laboratorios extranjeros, Olszewski y Wróblewski utilizaron el etileno hirviendo en el vacío como agente refrigerante. Esto resultó en un éxito y unos resultados que no se habían conseguido durante años en laboratorios extranjeros bien equipados. En sus experimentos, utilizaron un instrumento Cailletet y un montaje de aparatos modificado gracias a sus conocimientos e ingenio, incluyendo un sistema de refrigeración de etileno, un evaporador y una prensa hidráulica. El 4 de abril de 1883, los científicos de Cracovia licuaron oxígeno (-183°C), el 13 de abril, nitrógeno (-195,8°C) y el 19 de abril, monóxido de carbono (-191,5°C). El conjunto de instrumentos que hace posible estas bajas temperaturas fue creado gracias a las ingeniosas ideas y habilidades técnicas del profesor Olszewski.

El comunicado sobre los avances en el campo de la licuefacción del gas se hizo en una reunión de la Facultad de Matemáticas y Ciencias Naturales de la Academia de Artes y Ciencias de Cracovia, el 20 de abril de 1883. Además, profesor Wróblewski envió el comunicado a la Academia Francesa de Ciencia. Años más tarde, el estudiante y sucesor del profesor Olszewski, Tadeusz Estreicher, describió el éxito de los científicos de Cracovia de la siguiente manera:

La aspiración de la ciencia, que se remonta a un siglo atrás, por fin se ha logrado. No es de extrañar que ambos hombres serios abandonaran ante esta visión sus manómetros, grifos, válvulas, bombas y, vestidos con bufandas grises de laboratorio, se abrazaran y bailaran un vals alrededor del laboratorio. […] Pues la ciencia abría ahora un campo nuevo, porque la licuefacción del oxígeno no sólo lo obligaba a adoptar una forma diferente, sino que ampliaba en cien grados la gama de temperaturas estudiadas o, mejor dicho, era el preludio de la ampliación de esta gama incomparablemente mayor con la ayuda de otros gases cuya licuefacción no podía esperar mucho tiempo.

Fama y reconocimiento internacionales

La licuefacción de los gases permanentes hizo eco entre los investigadores de todo el mundo. Muchos de ellos enviaron telegramas y cartas de felicitación a Cracovia. Sin embargo, también hubo reacciones contrarias. El erudito francés Jules Jamin creía que la primacía correspondía a Paul Cailletet y Raoul Pictet, lo que demostró en un extenso artículo publicado en la revista «Revue des Deux Mondes» en 1884. Aunque el artículo fue recibido con desaprobación por muchos investigadores, hasta hoy en día se puede encontrar en la literatura que la licuefacción de los gases permanentes es un logro de Pictet y Cailletet.

La colaboración de Wróblewski y Olszewski no duró mucho (apenas unos tres meses). Tenían caracteres muy diferentes y, tras su éxito mutuo, continuaron sus actividades científicas por separado. En 1883 el profesor Olszewski creó un laboratorio criogénico en el Departamento de Química y, ya en enero de 1884, licuó de forma independiente el hidrógeno en estado dinámico, determinó su punto de inversión y los parámetros críticos. En 1895, a petición del descubridor del argón y el helio William Ramsay, licuó y solidificó el argón. Un año después, también intentó licuar el helio. Aunque no tuvo éxito, en 1896 construyó uno de los primeros termómetros de helio del mundo.

En 1888, tras la muerte del profesor Czarniański, Karol Olszewski asumió las funciones de director del Departamento, aunque no fue hasta 1891 cuando fue nombrado profesor titular y asumió definitivamente la dirección del Primer Departamento de Química de la Universidad Jaguelónica. Le interesaban los nuevos descubrimientos no sólo en el campo de la investigación de las bajas temperaturas. Cuando a finales de 1895 llegaron a Cracovia las noticias sobre el descubrimiento de los nuevos rayos por parte de Wilhelm Röntgen, éste, junto con sus ayudantes Tadeusz Estreicher y Edward Drozdowski, construyó un sencillo instrumento para producir estos rayos y ya en enero de 1896 tomó los primeros rayos X en el territorio polaco (una fotografía de un pisapapeles de latón con forma de lagarto) También aplicó, junto con el profesor de medicina Alfred Obaliński, los rayos X con fines médicos. Estos trabajos se consideran los inicios de la radiología polaca.

Sin embargo, el trabajo de Karol Olszewski en el campo de la criogenia le proporcionó el mayor reconocimiento. Es autor o coautor de más de 110 publicaciones en esta materia. Fue una autoridad indiscutible en el campo de la investigación a baja temperatura, y sus notas indican que también estaba cerca del descubrimiento de la superconductividad. En aquella época, Cracovia era conocida como el polo del frío de Europa (en el laboratorio de Olszewski se alcanzó la temperatura más baja del mundo, 225 °C bajo cero).

Por motivos de salud el profesor Olszewski evitaba viajar al extranjero, pero los científicos de todo el mundo visitaban su laboratorio en Cracovia. Muchos investigadores se dirigieron a él por carta para pedirle consejo y ayuda. Así lo demuestra la extensa correspondencia almacenada en el legado del profesor, donde encontramos cartas de Fritz Haber, Jacobus Henricus van’t Hoff, Heike Kamerlingh Onnes, Ferdinand Frédéric Henri Moissan, William Ramsay, John William Strutt, Wilhelm Conrad Röntgen, Wilhelm Wien o Maria Skłodowska-Curie.

Profesor Olszewski fue conocido también por sus logros relacionados con la construcción de aparatos para licuar los gases. Los condensadores modernos fabricados por los mecánicos de la Universidad Jaguelónica se utilizaron en los laboratorios de Bonn, Filadelfia, Múnich, Roma, Viena, Lausana, San Petersburgo y Tokio. Actualmente, los aparatos originales utilizados por el profesor Olszewski están exhibidos en el museo de la Universidad Jaguelónica.

Aunque se sentía mejor en su papel de investigador, participó en la vida científica de Cracovia. Desde 1888 fue miembro correspondiente de la Academia de las Artes y las Ciencias, desde 1896, el miembro activo desde y desde 1906, el presidente de la Tercera Facultad de Matemáticas y Ciencias Naturales. Muchas sociedades científicas extranjeras le han otorgado la dignidad de miembro honorario. Se le concedió la Orden de la Corona de Hierro de Tercera Clase, el título de consejero de la Corte, el Premio de la Academia de las Artes y las Ciencias del príncipe Lubomirski y una medalla de oro de J. Śniadecki. En 1907, también se le concedió el título de miembro honorario de la Sociedad de Naturalistas de Copérnico. En 1908, los estudiantes concedieron a su primer conservador el título de miembro honorario del Círculo, ya que en 1904 había iniciado el Círculo de Estudiantes de Química de la Universidad Jaguelónica, el segundo círculo de químicos científicos en el territorio polaco.

Profesor Karol Olszewski fue nominado al premio Nobel en la disciplina de física o química. Aunque no llegó a ser premiado, Heike Kamerlingh Onnes, en su discurso del Nobel, señaló el gran valor de las investigaciones y logros de Olszewski y Wróblewski en el campo de la criogenia.

Últimos años de vida del profesor

Los asuntos científicos fue lo más importante en la vida del profesor Olszewski. Vivió en solitario y dedicó las ganancias de su vida (140 mil coronas en valores en 1908 y 45 mil coronas en 1913) al desarrollo de la investigación en criogenia y las donó a la Academia de Artes y Ciencias de Cracovia. Donó la cantidad de 2900 coronas e instrumentos de licuación de gases para la organización de un museo de historia natural o criogénico. También participó en la Sociedad de Beneficencia y sus aficiones eran la fotografía y el cultivo de crisantemos.

Durante años el profesor Olszewski tuvo problemas de salud. En los últimos momentos de su vida, con una precisión típica para un científico, anotó los síntomas que indicaban que su vida llegaba a su fin. En el sobre, al que introdujo el folio, escribió: «Notas pre-morte. Una noche terrible. Me parece que me estoy muriendo…» Murió el 25 de marzo de 1915. Su entierro tuvo lugar dos días más tarde. El cortejo fúnebre fue seguido por las autoridades de la ciudad, la Academia, la Universidad, los estudiantes y los ciudadanos de Cracovia. Las muestras de condolencia llegaron desde Bolonia, Basilea, Budapest, Ginebra, Heidelberg, Lausana, Liverpool, Leeds, Montpellier, Manchester, Nápoles, Insbruck, Praga, París, Roma, Toronto, Viena y Kioto. La prensa y revistas especializadas publicaron muchas memorias sobre el profesor.

Durante años permaneció enterrado en el cementerio Rakowicki. En 2018, en reconocimiento a sus servicios a Polonia y a la ciencia, sus cenizas fueron trasladadas al Panteón Nacional en el sótano de la Iglesia de los Santos Pedro y Pablo de Cracovia.

 

Mapa

Miejsce urodzenia


Broniszów, ropczycko-sędziszowski, Polska

Nauka w gimnazjum


Nowy Sącz, Polska

Po dołączeniu do oddziałów powstańczych, zatrzymany i osadzony w więzieniu św. Michała (obecnie Muzeum Archeologiczne)


Senacka 3, Kraków, Polska

Dokończenie nauki w gimnazjum i uzyskanie świadectwa dojrzałości


Tarnów, Polska

Studia chemiczne na Wydziale Filozoficznym UJ, profesura w 1876, poznanie się z Zygmuntem Wróblewskim w 1883 i rozpoczęcie współpracy zwieńczonej skropleniem tlenu, azotu i tlenku węgla, wykonanie w 1896 pierwszych polskich zdjęć rentgenowskich, miejsce śmierci


Kraków, Polska

Uzyskanie tytułu doktora filozofii w 1872 roku


Heidelberg, Niemcy

Wizyta w laboratoriach chemicznych w drodze powrotnej z Heidelbergu do Krakowa w 1872 roku


Wiesbaden, Niemcy

Wizyta w laboratoriach chemicznych w drodze powrotnej z Heidelbergu do Krakowa w 1872 roku


Berlin, Niemcy

Wizyta w laboratoriach chemicznych w drodze powrotnej z Heidelbergu do Krakowa w 1872 roku


Lipsk, Niemcy

Miejsce wizyt w laboratoriach chemicznych w drodze powrotnej z Heidelbergu do Krakowa w 1872 roku oraz wykorzystywania w laboratoriach aparatów do skraplania gazów konstrukcji Olszewskiego


Bonn, Niemcy

Miejsce wykorzystywania w laboratoriach aparatów do skraplania gazów konstrukcji Olszewskiego


Filadelfia, Pensylwania, Stany Zjednoczone

Miejsce wykorzystywania w laboratoriach aparatów do skraplania gazów konstrukcji Olszewskiego


Ithaca, Nowy Jork, Stany Zjednoczone

Miejsce wykorzystywania w laboratoriach aparatów do skraplania gazów konstrukcji Olszewskiego


Monachium, Niemcy

Miejsce wykorzystywania w laboratoriach aparatów do skraplania gazów konstrukcji Olszewskiego


Rzym, Włochy

Miejsce wizyt w laboratoriach chemicznych w drodze powrotnej z Heidelbergu do Krakowa w 1872 roku oraz wykorzystywania w laboratoriach aparatów do skraplania gazów konstrukcji Olszewskiego


Wiedeń, Austria

Miejsce wykorzystywania w laboratoriach aparatów do skraplania gazów konstrukcji Olszewskiego


Lozanna, Szwajcaria

Miejsce wykorzystywania w laboratoriach aparatów do skraplania gazów konstrukcji Olszewskiego


Petersburg, Rosja

Miejsce wykorzystywania w laboratoriach aparatów do skraplania gazów konstrukcji Olszewskiego


Tokio, Japonia

Miejsce wizyty w laboratoriach chemicznych w drodze powrotnej z Heidelbergu do Krakowa w 1872 roku oraz wykorzystywania w laboratoriach aparatów do skraplania gazów konstrukcji Olszewskiego


Praga, Czechy

Miejsce wykorzystywania w laboratoriach aparatów do skraplania gazów konstrukcji Olszewskiego


Graz, Austria

Nominowany dwukrotnie do nagrody Nobla w dziedzinie fizyki lub chemii


Sztokholm, Szwecja